SAGUA, Pinar del Río.— "Los libros consuelan, calman, preparan,
enriquecen y redimen". Siguiendo este precepto martiano, el Festival
del Libro de Montaña empezó su andar por la serranía cubana.
El poblado de Sagua, en el corazón de la Cordillera de
Guaniguanico, acogió ayer la inauguración formal del evento, donde
—en acontecimiento inédito para sus habitantes— un grupo de
escritores presentó sus textos y se pusieron a la venta más de 250
títulos de todos los géneros.
Alberto Marrero, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro,
dijo a Granma que esta es la primera experiencia de estas
características, con la literatura como protagonista, en más de un
centenar de comunidades de muy difícil acceso.
Ese es precisamente el caso de Sagua, cuya única institución
cultural al alcance de los pobladores es una escuelita primaria.
Este Festival forma parte de una estrategia para promover la
lectura, que se ha propuesto además superar la vieja insatisfacción
de que las ferias se queden solamente en un grupo de ciudades,
afirmó Marrero.
Dijo además que para la ocasión se realizó una reimpresión
especial de 20 títulos infantiles y juveniles, con tirada de 30 000
ejemplares.
Las actividades del Festival del Libro en la Montaña se
extenderán hasta el 27 de este mes.