Suman 143 las personas sordas en Cuba beneficiadas con el implante
coclear, que les permite recuperar la audición.
Esa técnica se introdujo en la isla a fines de la década de los
años 90 y resulta muy costosa, pues cada intervención quirúrgica con
los aditamentos necesarios cuesta decenas de miles de dólares, pero
aquí se practica de forma gratuita.
El grueso de los implantados son niños que posteriormente se
someten a un proceso de rehabilitación para su incorporación a la vida
normal y los estudios.
Entre los beneficiados figuran 21 personas sordociegas, la primera
de ellas en el año 2000 y que labora normalmente en un área especial
de lectura para ciegos.
Los pacientes son sometidos a un examen previo por un grupo
multidisciplinario de especialistas a fin de determinar las
condiciones físicas y psíquicas para la operación y sus resultados
posteriores.