El mercado internacional del arroz
enfrenta este año una situación especialmente difícil, con
producciones precarias frente a una demanda mayor y un aumento
considerable de los precios, advirtió hoy la FAO.
Una mayor producción de arroz en 2008 podría disminuir la
presión, pero probablemente continuará la volatilidad a corto plazo
dadas las escasas existencias disponibles, según un reporte oficial
que cita a Concepción Calpe, economista superior de la FAO.
A juicio de la especialista, esto significa que el mercado podría
reaccionar de forma acentuada a cualquier buena o mala noticia sobre
las cosechas o las políticas agrícolas.
Según estimaciones de la FAO, la producción arrocera aumentó en
2007 uno por ciento hasta alcanzar los 650 millones de toneladas.
En su primer pronóstico para el 2008, la Organización de la ONU
para la agricultura y la Alimentación estimó que producción mundial
de arroz aumentará en un 1,8 por ciento, equivalente a 12 millones
de toneladas.
Pero ese aumento será posible si las condiciones meteorológicas
son normales, advirtió.
Se trata del segundo año consecutivo en el que el crecimiento de
la producción será menor que el crecimiento de la población, con el
resultado de una disminución en la distribución per cápita.
A juicio de la FAO, el aumento en la producción arrocera mundial
prevista para este año aliviará la difícil situación actual en el
suministro de los principales países productores.
Los especialistas prevén aumentos en las cosechas de arroz en
todos los principales productores asiáticos como Bangladesh, China,
India, Indonesia, Myanmar, Filipinas y Tailandia, donde la oferta y
la demanda están actualmente en una situación comprometida.
Al respecto, los gobiernos de estos países ya han anunciado una
serie de incentivos para mayores aumentos en la producción.
Los elevados precios mundiales podrían llevar a un crecimiento
del dos por ciento de la producción arrocera, en particular en
Egipto, Guinea, Nigeria y Sierra Leona.
De acuerdo con el reporte de la FAO, la preocupación por la
dependencia de las importaciones de productos alimenticios ha
provocado una movilización de recursos hacia el sector arrocero.
En ese sentido, se espera que la producción de arroz se recupere
de forma significativa en América Latina.
También se prevé que se incremente en la Unión Europea, aunque
puede disminuir en Japón, uno de los pocos países donde el año
pasado bajaron los precios al productor.
En Australia, las previsiones de producción son pesimistas debido
a la escasa disponibilidad de agua, mientras que en Estados Unidos
también se prevé una reducida cosecha debido la competencia de
cultivos más rentables.