El presidente del Comité Nacional
Demócrata (DNC), Howard Dean, afirmó hoy que trabaja para alcanzar
un arreglo que ponga fin a la disputa entre los precandidatos a la
Casa Blanca Hillary Clinton y Barack Obama.
Citado por la televisora CNN, Dean minimizó las críticas
provenientes de ambas campañas y expresó que seguirá las reglas de
la formación política.
El dirigente demócrata se reunió este miércoles con los líderes
de la agrupación en Florida, para buscar una solución a la crisis en
ese territorio.
El DNC no reconoció las elecciones internas en Florida y Michigan
y les prohibió llevar sus delegados a la Convención Nacional
Demócrata por adelantar la fecha de los comicios.
Sin embargo, ahora esos delegados adquirieron importancia ante la
imposibilidad de que ninguno de los dos aspirantes presidenciales
alcancen los dos mil 25 necesarios para convertirse en nominado
oficial.
Días atrás, Dean llamó a los superdelegados demócratas a anunciar
su apoyo a uno de los contendientes antes del 1 de julio próximo
para evitar extender la contienda, lo cual favorecería al candidato
republicano John McCain.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid,
respaldó ese plan.
Las normas del partido estipulan que los superdelegados son
dirigentes de la agrupación y funcionarios estatales, federales o
locales, que pueden votar según su conveniencia sin seguir el
resultado popular.
El sitio especializado Realclearpolitic señala que el senador por
Illinois tiene en su haber mil 632 delegados, en tanto la ex primera
dama suma mil 499.
Como ninguno de los dos aspirantes conseguirá esa cifra ante el
pequeño número de estados que aún quedan en disputa, los
superdelegados tienen ahora la clave para decidir.