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El Departamento de Defensa pudiera cerrar una oficina de
inteligencia considerada por los estadounidenses un instrumento para
expandir el espionaje doméstico, señaló hoy el diario The New York
Times.
Según la fuente, el experto del Pentágono James Clapper recomendó
al jefe de esa dependencia, Robert Gates, desmantelar la unidad
llamada Actividad de Campo de Contrainteligencia (FISA).
FISA fue creada por el predecesor de Gates, Donald Rumsfeld,
cinco meses después de los atentados de septiembre de 2001, con la
misión de enfrentar a grupos terroristas y servicios de inteligencia
extranjeros.
Desde entonces, juristas y grupos protectores de los derechos
civiles critican la iniciativa, por considerarla una herramienta
adicional para vigilar la vida privada de los norteamericanos.
La polémica aumentó en 2005, cuando documentos desclasificados
revelaron la existencia de bases de datos administradas por FISA
para chequear el trabajo de antibelicistas.
De acuerdo con el diario, la propuesta parece formar parte de los
cambios prometidos por el nuevo secretario de Defensa, quien indicó
rediseñar el aparato de inteligencia establecido por Rumsfeld.
Organizaciones defensoras de las libertades ciudadanas mostraron
dudas ante el anuncio del desmantelamiento de FISA.
Tal vez el Pentágono planea cerrar esa oficina para concentrar
sus operaciones en agencias alejadas del escrutinio público,
puntualizaron.