.—
Por lo menos 10 policías murieron hoy y otros cinco resultaron heridos
en sendos atentados con artefactos explosivos en la convulsa provincia
iraquí de Diyala, en el norte del país, informaron fuentes de
seguridad.
La ciudad de Mukdadiya fue escenario del primer atentado que costó
la vida a ocho de los agentes y dos sufrieron lesiones, al explotar
una bomba al paso de una patrulla policial.
Otros dos uniformados perecieron y tres resultaron heridos al
estallar un artefacto dinamitero al paso de un vehículo en la
localidad de Wajihiya, también en Diyala, región que ha resultado
incontrolable para las tropas de ocupación estadounidenses.
Al sur, en la ciudad de Basora, una caravana de autos en el que
viajaban funcionarios del Ministerio del Interior fue objeto de otro
atentado con bomba, en el que sólo resultó herido de manera leve un
periodista de la televisión Al Hurra, publicó el canal Al Arabiya.
Un comunicado del mando militar norteamericano informó, entretanto,
que cuatro de sus efectivos fueron abatidos en los combates sostenidos
a finales de marzo con el ejército de Al Mahdi en Bagdad.
Por seis días, el ejército iraquí con el apoyo de tropas y la
aviación estadounidenses sostuvieron encarnizados enfrentamientos con
esas milicias, leales al clérigo chiíta Moqtada al Sadr en esta
capital, Basora y otras regiones del sur del país.
Los choques armados dejaron un saldo de más de 400 muertos y más de
mil heridos, según informes oficiales.
Datos proporcionados por los ministerios del Interior, Defensa y
Salud iraquíes revelaron que en marzo la cifra de muertos aumentó en
el 50 por ciento respecto a febrero.
Ese porcentaje representa el deceso de mil 82 personas, de las
cuales 925 eran civiles y el resto miembros del ejército y de la
policía.