Un centenar de comunidades serranas de toda Cuba serán sede de
las actividades del Festival del Libro en la Montaña del dos hasta
el 27 del mes en curso, cuya apertura oficial tendrá lugar en
territorio pinareño.
El inicio del jubileo de las letras en las cimas está fijado para
la vecindad de Sagua, Consejo Popular Mil Cumbres, en el municipio
de La Palma, sitio de gran belleza paisajística, válida para su
condición de Área Protegida de Recursos Manejados, donde se promueve
la armonía hombre- entorno.
La presentación del libro Evocando al Ché, de Aleida March,
constituye la primera convocatoria al público pinareño, tras la
inauguración ante especialistas del instituto Cubano del Libro.
Los montañeses de todo el país tendrán acceso a alrededor de 400
títulos de los distintos géneros, desde la literatura infantil,
clásicos, textos de historia y novedades de la narrativa y la
poesía, fundamentalmente cubana.
En Pinar del Río dispondrán de volúmenes de escritores locales y
de otras provincias, entre los cuales figuran las recientes
ediciones Ikú, de Teresa Cárdenas; La Felicidad, Ivette Vian;
Saltarina, José Manuel Pérez, y La verdadera historia de Pancho
Garrancho, de Néstor Montes de Oca.
A criterio de los especialistas la prioridad otorgada a los niños
estimulará la fantasía y contribuirá a la formación cada vez más
integral de las más jóvenes generaciones en lugares de difícil
acceso de las cordilleras, regiones extendidas a través del 18 por
ciento de la superficie geográfica nacional.
De las 100 comunidades elegidas en calidad de sede, 20
corresponden al territorio pinareño y a esta propuesta de las
letras, extensión de la última Feria Internacional de Libro, se
sumarán proyecciones de películas y realización de las fiestas o
llamados guateques campesinos con música típica de los campos
cubanos.