Buenos resultados en la reproducción acelerada de posturas de mango
en viveros logran especialistas de la Estación Experimental de Pastos
y Forrajes en la provincia cubana de Las Tunas.
Esta investigación tiene como autor principal al ingeniero Moisés
Guerra Santoya, quien se basó para iniciar el estudio en experiencias
aplicadas desde los años 70 del pasado siglo en la finca de su
familia.
Guerra explicó a la AIN que el método consiste esencialmente en
despojar a las semillas del mango de su parte dura o endocarpio
(caparazón exterior), y luego hidratarlas durante dos o tres días
hasta alcanzar la mayor turgencia.
Posteriormente las simientes se introducen en bolsas de polietileno
y colocan en un sitio poco iluminado, manteniendo la humedad necesaria
hasta el brote de las radículas.
Después de pregerminadas, se procede a la siembra en bolsas con
materia orgánica hasta que en unos 30 días las posturas toman una
coloración verde oscuro y están listas para su siembra en el campo.
Precisó el especialista que la ventaja fundamental de este sistema
de reproducción acelerada es que se obtienen más posturas por semilla
que con el método empleado tradicionalmente.
También se logra considerable ahorro a la economía, al disminuir
notablemente el número de bolsas de polietileno usadas en los viveros,
cuyo costo es de cuatro centavos de dólar por unidad.
La aplicación de esta experiencia ya se extiende en el territorio
de Las Tunas y pudiera hacerlo por otras provincias que cultivan el
mango, fruta tropical de exquisito sabor y amplia aceptación
internacional.
Ello contribuiría a contrarrestar la escasez de posturas que muchas
veces afrontan los productores para reproducir esta especie frutal, y
apoyaría el programa de reforestación que se impulsa en el país.