La generación de unos mil 400 MegaWatts por el parque eólico Gibara
I, en la provincia de Holguín, se produce, a poco más de un mes de su
puesta en marcha, y constituye un aporte importante a las finanzas de
Cuba.
Esa energía, entregada al Sistema Eléctrico Nacional equivale a
dejar de quemar en las calderas de las termoeléctricas o emplear en
motores de Grupos Electrógenos unas 300 toneladas de fuel oil.
Ello representaría con el precio promedio reportado en marzo de más
de 400 dólares la tonelada en el mercado mundial, un ahorro de decenas
de miles de pesos divisas y, más del doble, si se compara con el costo
de iguales MegaWatts producidos con diesel.
Rubert Reynaldo, director de la Empresa Eléctrica de Holguín,
destacó que el plazo de amortización del parque eólico de Gibara
podría acortarse, si se mantiene esta tendencia de los carburantes en
el mercado mundial.
La instalación, diseñada para generar 5,1 MegaWatts/hora, forma
parte del programa nacional emprendido por el Gobierno de Cuba para la
utilización del viento como recurso energético en esta región y otras
del país, donde están identificadas unas 32 posiciones para su
desarrollo.
Solamente en la zona costera de Gibara, la intención de
aprovechamiento de esta fuente de producción de electricidad ecológica
alcanzará en el futuro alrededor de los 100 MegaWatts.
Luego de la entrada en funcionamiento de esa granja eólica, en
febrero pasado, comenzó la construcción de la denominada Gibara ll, la
cual se estima concluir antes que finalice el 2008