Integrar de manera plena el esfuerzo de todos los sindicatos
vinculados a la actividad científica, es hoy una premisa esencial para
acelerar la generalización de los resultados y contribuir a elevar la
eficiencia económica y el bienestar de la sociedad.
La defensa de tal concepto se puso de manifiesto en la apertura del
IV Congreso Nacional de los Trabajadores de las Ciencias, cuya sesión
inaugural estuvo dedicada al debate en comisiones de temas referidos a
la labor política ideológica con los afiliados, el funcionamiento
interno del sindicato, y su papel para aglutinar a otras fuerzas como
la ANIR, las BTJ, los Polos Científicos, y el Movimiento del Fórum de
Ciencia y Técnica.
El secretario general de la CTC, Salvador Valdés Mesa, destacó la
misión estratégica de promover la integración de la ciencia dentro del
movimiento obrero.
Solo así podremos afrontar los difíciles retos que tenemos por
delante para aumentar la producción de alimentos, sustituir
importaciones, ahorrar energía y garantizar la continuidad de la obra
de la Revolución, sentenció.
Varios delegados abogaron porque el sindicato desempeñe un rol más
activo en el reconocimiento social del científico, la difusión de los
resultados de las investigaciones, y que tenga una mayor presencia en
la búsqueda de mecanismos de financiamiento que garanticen la
culminación exitosa de los proyectos. (