China afirmó hoy que quienes
promueven el boicot de los Juegos Olímpicos para que el país se someta
a sus exigencias en el Tíbet están totalmente equivocados.
La cuestión del Tíbet es un tema en que el gobierno nunca hará
concesiones, incluso si los promotores de boicots ven la Olimpíada
como una oportunidad histórica para presionar a China, expresó un
comentario de la agencia oficial Xinhua.
El Tíbet es una cuestión de integridad territorial vinculada al
interés nacional, dice el artículo.
Los cabilderos y activistas que sirven a las conspiraciones
antichinas pueden pensar erróneamente que le han encontrado a China un
lado débil porque los disturbios tibetanos ocurrieron cuando se
aproximan los Juegos, agrega la agencia.
Los ruidosos boicots no tendrán peso, comparados con el creciente
apoyo del pueblo chino, que puede verse en foros y páginas de
Internet, a las acciones del gobierno para restaurar la estabilidad en
Lhasa y otras áreas étnicas tibetanas, argumenta.
Detrás de este apoyo está la inherente decisión de salvaguardar la
soberanía de la nación, prosigue el artículo.
Para Xinhua, los Juegos han estado en peligro de convertirse en
rehenes políticos cuando éste u otro estadista condicionan su
presencia en Beijing a un diálogo entre el gobierno chino y el Dalai
Lama o cuando los cancilleres consideran un boicot.
Pero han cometido un error, sin tener en cuenta la invariable
posición china respecto al diálogo con el Dalai Lama, y al hecho de
que muchos países han expresado su apoyo a China y líderes políticos
han dicho que asistirán a los Juegos, dice el artículo.
Deberían convencerse que ni las presiones ni los boicots podrán
forzar al gobierno chino a hacer concesiones a los secesionistas,
prosigue la agencia.
China espera que los Juegos acelerarán el proceso de apertura del
país, pero rechaza cualquier chantaje político en nombre de las
Olimpíadas, concluye el comentario.