La carencia masiva de agua potable
en diversas regiones del planeta podrá provocar guerras en la primera
mitad del siglo XXI, afirmaron hoy aquí científicos rusos.
Dos mil millones de personas podrían quedar hacia 2025 sin agua
potable y dos tercios de los habitantes de la Tierra sufrir una
carencia grave de ella, sostuvo Víctor Danilov-Danilián, director del
Instituto de Problemas Hídricos de Rusia.
El experto indicó que los primeros en sentir los funestos cambios
serán los países de Asia Central, donde en general abunda poco el
líquido.
Luego la zona de desastre se extenderá a todo el mundo, y los
países que no afronten tal amenaza experimentarán una masiva
inmigración procedente de las zonas más afectadas, añadió Danilov-Danilián.
La variante más sombría predice guerras por el agua, subrayó el
especialista.
Por su parte, el miembro correspondiente de la Academia de Ciencias
de Rusia, Vladimir Grachev, sugirió destilar agua marina para aumentar
las reservas en muchos países carentes del líquido vital.
El uso de este recurso está relacionado en buena medida con la base
energética, por lo cual es indispensable resolver el problema de su
purificación, advirtió el estudioso.
La instalación de una central nuclear junto a una planta
destiladora aportaría energía y permitiría obtener un río de agua
limpia, aseguró enfático.
Pero mientras se concretan esos proyectos, la medida más eficiente
contra la crisis y futuras guerras es preservar el entorno y evitar la
contaminación de los lagos y los ríos, concluyó el académico.