El presidente George W. Bush
admitió hoy que la economía de Estados Unidos marcha por mal camino,
incluido el sector inmobiliario, en medio de crecientes preocupaciones
de los estadounidenses por señales de una recesión.
En su habitual alocución sabatina, el gobernante alegó que su
administración se empeña en hacer que la economía vuelva sobre el buen
camino.
Los problemas incluso en el mercado de la vivienda son complicados,
y no hay solución fácil, consideró.
Datos económicos revelan que junto a la actual crisis financiera,
en Estados Unidos ha aumentado el desempleo y caído el nivel de
consumo poblacional.
Bush también expresó que su administración sopesa incrementar el
financiamiento a familias estadounidenses con dificultades para abonar
sus hipotecas inmobiliarias, en momentos en que esas personas están
imposibilitadas de pagos por el generalizado deterioro de los precios.
Según el diario The Washington Post, el plan del gobierno de Bush,
que anunciará próximamente, contempla una importante inyección de
dinero para detener la ejecución de hipotecas.
Ante las grandes pérdidas en instituciones financieras y las
afectaciones económicas de millones de norteamericanos, el partido
opositor demócrata ha instado a la actual administración a que adopte
medidas integrales que den solución a esos graves problemas.