El Movimiento de los No Alineados (NOAL)
expresó hoy su repudio categórico a toda manifestación de islamofobia
y racismo contra los pueblos musulmanes, y reiteró el llamado a la
unidad del mundo árabe.
"Rechazamos firmemente las manifestaciones de islamofobia y racismo
contra nuestros hermanos musulmanes", sentenció el ministro cubano de
Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, ante el plenario de la XX
cumbre de la Liga Árabe, que sesiona en la capital siria.
Al hablar a nombre de la presidencia del movimiento NOAL, Pérez
Roque recordó que ese foro tercermundista -al que pertenecen las 22
naciones miembros de la Liga- siempre ha priorizado en su agenda la
defensa de la causa árabe.
El titular cubano hizo una exhortación a los países del Tercer
Mundo, y especialmente a los árabes, a defender su cohesión frente a
quienes -dijo- intentan ejercer dominación hegemónica en las
relaciones internacionales.
"Tenemos la ineludible responsabilidad de mantener un frente unido
y solidario en la defensa del derecho de los pueblos a la
autodeterminación y la independencia, a la soberanía y la integridad
territorial, sin injerencia externa alguna; a la paz y al desarrollo",
puntualizó.
Subrayó que los artífices de la confrontación y la guerra no
escatiman tiempo ni recursos para "fabricar" enemigos en el Tercer
Mundo, colocando a nuestros pueblos en una permanente condición de
vulnerabilidad y peligro.
"A los pueblos árabes, nuestros hermanos, invoco, con todo respeto
y amistad, la consigna decisiva unidad, unidad, unidad", remarcó Pérez
Roque, en la parte final de su discurso, ampliamente aplaudido por
delegados e invitados a la cita.
Refirió que el respaldo al pueblo palestino para que ejerza su
derecho inalienable a la autodeterminación y al establecimiento de su
Estado soberano e independiente, con Jerusalén Oriental como capital,
ha sido un tema prioritario de los NOAL.
ambién lo es la exigencia a Israel para que se retire sin
condiciones de los territorios ocupados tras la guerra de 1967.
El Movimiento No Alineados ha demandado el cese inmediato de la
agresión militar, el castigo colectivo y la violación masiva de los
derechos humanos del pueblo palestino por parte de Israel, remarcó.
Asimismo, prosiguió, mantiene su decidida oposición a la
modificación de la condición jurídica, física y demográfica del Golán
sirio ocupado desde junio de 1967, y su estructura institucional.
También objeta las medidas israelíes para aplicar su jurisdicción y
administración en esta zona, en franca violación -recalcó- del derecho
internacional, la Carta y las resoluciones de las Naciones Unidas, en
particular la 497 (1981) del Consejo de Seguridad.
"Rechazamos las amenazas de agresión al territorio libanés y
exigimos respeto a la integridad territorial y la soberanía libanesas
por parte de Israel", proclamó, al abogar porque la crisis interna en
el vecino país sea resuelta por sus propios ciudadanos.