Expertos de Cuba y de otras 20 naciones apreciaron los avances de
la Isla Antillana en el aprovechamiento de las fuentes renovables de
energía y el cuidado del medio ambiente.
Unos 200 delegados del VIII Taller Internacional Cubasolar, que
será clausurado hoy en la provincia Ciego de Ávila, asistieron a la
inauguración de una planta de tratamiento de residuales y producción
de biogás en la refinería Nauyú, del municipio de Chambas.
Allí constataron el funcionamiento de la industria en fase de
pruebas, la cual fue montada con la colaboración de una organización
no gubernamental alemana y genera biogás a partir de cachaza y vinaza
azucareras mezcladas con excretas vacunas.
Este tipo de biocombustible es utilizado para alimentar las
calderas de la "Nauyú" en vez de fuel oil y se prevé su empleo,
además, en la producción de electricidad.
Con la instalación de esta planta se elimina el vertimiento, a la
superficie cañera de la zona y a la laguna La Leche, de los
desperdicios de la refinería, considerados entre los más agresivos
para el entorno.
En Cuba existen, además, más 100 instalaciones que producen gas
metano a través de los despojos orgánicos, tales como el estiércol o
restos de vegetales, especialmente para la cocción de alimentos.
Los asistentes al evento visitaron también la pequeña
hidroeléctrica del complejo acuático de Florencia, que ha generado más
de tres mil megawatts-hora desde su creación, superior a lo que
demanda la provincia durante 15 días en el horario pico.
La central generadora fue construida con la colaboración técnica de
la República Popular China.
Otras similares a la florenciana o de mayor capacidad funcionan en
Santiago de Cuba, Granma y Cienfuegos, mientras se instala una de más
potencial productivo en la presa espirituana de Zaza.