A la tercera fue la vencida y la cubana Lisandra Guerra se
consagró por fin monarca universal en los 500 metros contrarreloj
del Campeonato Mundial de ciclismo de pista, que se disputa hasta el
próximo domingo en la ciudad inglesa de Manchester, con el concurso
de 300 pedalistas de 37 países.
Tras lograr plata y bronce en Palma de Mallorca 2007 y Burdeos
2006 —respectivamente—, la estelar sprinter de solo 20 años de edad,
se adjudicó el primero de los 18 títulos en liza en la justa
británica, con registro de 34.021 segundos, por delante de la
lituana Simona Krupeckaite (34.066) y la francesa Sandie Clair
(34.253).
Luego de su triunfo en el Velódromo de Manchester, la cubana
declaró a la prensa acreditada sentirse "sumamente contenta" después
de acariciar por tres años el sueño de un título mundial.