SANTIAGO DE CUBA.— El tradicional dilema entre la buena y la mala
música en la radio cubana volvió a aflorar entre artistas de este
medio, precisamente en una ciudad que todos consideran santuario del
son y otros aportes fundacionales.
Fuertes críticas a la contaminación de esa manifestación
artística con productos de baja calidad, "en un país con un oyente
más culto y por eso más exigente", fueron expresadas por
participantes en el XXX Festival Nacional de la Radio Cubana,
algunas de ellas sustentadas por Premios Nacionales de la Radio como
Eduardo Rosillo, Renaldo Infante y Salvador Wood.
No se trata de excluir un género musical sino de ofrecer
alternativas que desplacen a las obras de mala calidad, coincidieron
los participantes en el Festival, a cuya sesión inaugural asistió
Misael Enamorado, miembro del Buró Político del Partido y su primer
secretario en esta provincia.
Aquí se elogió a los buenos realizadores y se censuró a los que,
no poseen igual vuelo artístico, preparación u experiencia, lo cual
afecta la calidad.
Otros elementos negativos son algunas "actitudes voluntaristas"
de directores o conductores que insertan entrevistas a
personalidades y "las hacen fracasar de antemano por su mala
preparación". El plenario compartió también el rechazo ante
"cualquier concesión a textos o letras que encierren chabacanería,
mal gusto y frivolidad".
Rolando Álvarez, director de Música de la Radio Cubana, dijo que
este medio, aún con sus deficiencias, ha sido "un arma importante
para la programación y difusión musical" y llamó a "hacer una
programación musical que imbrique de manera inteligente y creativa,
lo mejor de la música cubana y universal".