Según el viceministro de Desarrollo Energético, Jorge Ortiz, la
práctica de la nacionalización de los hidrocarburos, iniciada en
mayo del 2006, demuestra cuánto se puede avanzar en negociaciones
con las trasnacionales que administran esas compañías.
En este sentido, precisó que avanzan las conversaciones con la
hispano argentina Repsol-YPF, a cargo de Andina, del grupo British
Petroleum, que domina a Chaco, y la británica Ashmore, propietaria
de Transredes.
Ortiz recordó que el pasado año el Gobierno logró pactar con
Brasil la compra de las refinerías Guillermo Elder Bell y Gualberto
Villarroel en 112 millones de dólares, entonces pertenecientes a
Petrobrás.
Acerca de la recién creada Petroandina SAM, en conjunto con la
venezolana PDVSA, el funcionario explicó que Bolivia tendrá el 60%
de participación y en ese mismo orden su responsabilidad.
Destacó los aportes de esa sociedad mixta en materia de
transferencia de tecnología y conocimiento.
El viceministro anunció además que YPFB tendrá la posibilidad,
más adelante, de formar sociedades anónimas con las prefecturas y
municipios del país para operar en el sector de hidrocarburos.
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, y el
presidente de YPFB, Santos Ramírez, anunciaron el relanzamiento de
la empresa estatal, para lo cual se elaboran al menos unos 10
decretos, que darán mayor margen de acción a la entidad.
Según Villegas, los 44 petrocontratos promulgados el pasado año
establecen la relación que tendrán en adelante las empresas
extranjeras con el Estado boliviano, dueño de los recursos.
Esos convenios le otorgan a YPFB el monopolio de la
comercialización de los energéticos, uno de los ejes programáticos
del actual Gobierno. (PL)