DILI, TIMOR LESTE, 21 de marzo. — Mericio Akara, coordinador de
la organización no gubernamental (ONG) timorense Luta Hamutuk,
significó hoy que Cuba es un ejemplo para el Tercer Mundo en materia
de cooperación.
Los cubanos han demostrado que es posible otro tipo de sociedad,
sustentada en la justicia social, donde la educación y la salud son
un derecho, dijo el interlocutor en entrevista para la AIN.
Tras agradecer la labor de la brigada médica cubana (que en
cuatro años ha salvado la vida de más de 10 mil timorenses), el
representante local señaló que esa contribución es expresión de la
solidaridad internacional entre los pueblos defendida por el
Comandante Ernesto Che Guevara.
Akara también expresó satisfacción por el trabajo de los asesores
cubanos del programa de alfabetización "Yo si puedo", pues permitirá
a sus compatriotas aprender a leer y a escribir (casi el 50 por
ciento de la población es analfabeta), y tomar en mejores
condiciones las decisiones de sus vidas.
Actualmente 11 profesores cubanos asesoran al Ministerio de
Educación de este país del Sureste asiático con el propósito de
eliminar el analfabetismo.
Además, desde este miércoles los 190 nuevos integrantes de la
Brigada Médica cubana Doctor Ernesto Guevara de la Serna se
incorporaron a los 13 distritos (provincias) y 65 subdistritos
(municipios) de Timor Leste.
El último grupo en dirigirse a su localidad fue el
correspondiente al enclave de Oecusse, en territorio de Indonesia,
donde prestaran sus servicios 14 médicos y enfermeras.
En total la brigada medica de la Isla caribeña esta integrada por
236 cooperantes sanitarios, que dan cobertura médica a este país del
Sureste asiático de casi un millón de habitantes.
Los galenos cubanos cubren las especialidades de medicina general
integral e interna, psiquiatría, neumología, cirugía general y
pediátrica, urología, fisiatría, radiología, laboratorio clínico,
anatomía patológica y anestesiología.
Igualmente enfermería, estomatología, pediatría, ginecosbtetricia,
citopatología y dermatología.
El 12 de marzo último un grupo de 177 brigadistas sanitarios
antillanos regresó a su Patria tras cumplir dos años y medio de
servicio en la atención médica del pueblo timorense, en el que
inciden enfermedades tales como la malaria, el dengue y la
tuberculosis.