La población de Baracoa inició hoy las acciones de recuperación
ante los cuantiosos daños provocados desde el miércoles último por las
penetraciones del mar que azotaron a la Primera Villa y Capital de
Cuba.
Las condiciones climatológicas mejoran progresivamente, el mar
regresa a la normalidad y las autoridades, junto al pueblo, emprenden
labores de limpieza y reordenamiento de la ciudad, declaró a la AIN
René Gamboa, presidente del Consejo de Defensa Municipal de Baracoa.
Los alrededor de 800 evacuados retornan a sus hogares en tanto se
cuantifican los daños, entre estos 136 viviendas afectadas, una
veintena de ellas con derrumbes totales, cuyos moradores gozan de
protección estatal y tendrán respaldo habitacional, confirmó el
dirigente.
Gamboa subrayó que la alta dirección del país sigue de cerca la
evolución de los eventos climáticos de las últimas 72 horas en Baracoa,
dónde hoy las autoridades de la provincia evalúan los daños y
necesidades de recursos materiales y financieros para la recuperación.
Además de las viviendas, los daños fueron apreciables en sendos
parques y círculo infantiles, terminal de ómnibus nacionales,
consultoría jurídica, hotel La Rusa, oficina de vectores, pista del
aeropuerto, secundaria Julio Antonio Mella y en un mercado
agropecuario.
A ello se agrega que la penetración del mar e inundación de la
calzada del Malecón y calles aledañas destruyó muchos inmuebles y el
mobiliario y los efectos electrodomésticos.
El Centro de Meteorología de la provincia de Guantánamo pronosticó
el retorno de Baracoa a la normalidad en las próximas horas, y explicó
que el fenómeno se originó por un potente y extenso anticiclón
migratorio de origen continental.
El tren de oleaje se generó al Este de Cabo Aterras, Carolina del
Norte, en Estados Unidos, mar de leva que provocó inundaciones y
penetraciones en el litoral de Baracoa y afectó La española y Puerto
Rico.
Un estudio de las penetraciones marinas en Baracoa indica que en
los últimos 29 años el fenómeno ocurrió 28 veces, con intensidad
similar el 12 de octubre de 1982.