La ingestión de bebidas alcohólicas, las infracciones de los
choferes, la irresponsabilidad de los peatones en la vía y las
indisciplinas cometidas por conductores de carros de tracción
animal, están entre las causas que motivaron el incremento en el
2007 del número de accidentes y lesionados en el país, aun cuando
disminuyó la cifra de fallecidos.
Sancti Spíritus, Guantánamo y La Habana fueron las provincias con
mayor incidencia en la accidentalidad, mientras Cienfuegos, Las
Tunas, Holguín y Santiago de Cuba, lograron disminuir los hechos de
este tipo.
Según informó ayer la Comisión Nacional de Vialidad y Tránsito,
la zona rural se mantiene como la más peligrosa, fundamentalmente
las vías ubicadas en lugares montañosos.
En los últimos seis años han sido recurrentes los accidentes de
carácter masivo, sobre todo en áreas rurales de las provincias
orientales.
Tal problemática evidencia la necesidad de que los organismos
comprometidos con la seguridad vial eleven el control y la exigencia
en aspectos relacionados con la conducción de los medios de
transportación, las condiciones técnicas de los vehículos y el
cumplimiento de la revisión de sus parámetros.
El miembro del Buró Político Jorge Luis Sierra, ministro del
Transporte y presidente de la Comisión Nacional, exhortó a
consolidar el funcionamiento de las comisiones de Vialidad y
Tránsito a todos los niveles, aumentar el trabajo educativo para
prevenir los accidentes y adecuar la circulación vial al actual
proceso de reanimación de la transportación en el país.