Así lo destacó ayer Lina Domínguez, viceministra de Ciencia,
Tecnología, y Medio Ambiente, al intervenir en el programa
radiotelevisivo de la Mesa Redonda Informativa, que valoró los
impactos del sector en las diferentes esferas de la vida nacional.
Domínguez se refirió a cómo esta actividad se basa en los
principios de la más estrecha integración y cooperación entre los
centros de investigaciones, universidades, empresas, el movimiento
del Fórum, los polos científicos, la ANIR, el Sindicato de los
Trabajadores de la Ciencia y las BTJ, muy lejos de la desleal
competencia que prevalece en otros escenarios del mundo dominados
por las formas capitalistas de propiedad.
Otra de sus principales riquezas es que cuenta, además, con la
ética de un personal formado en valores humanistas y altruistas, de
plena consagración, sentenció.
Basándose en datos estadísticos, el doctor José Luis Fernández
Yero, director del Centro de Inmunoensayo, ilustró los beneficios
sociales aportados por el desarrollo de la biotecnología, y su
creciente repercusión en la sustitución de importaciones.
Solo la aplicación de la tecnología SUMA (Sistema Ultra
Microanálitico) instalada en 194 laboratorios ubicados a lo largo y
ancho del país permitió hacer en los últimos 25 años más de 110
millones de análisis y exámenes vinculados a diferentes programas
nacionales de salud. De haberse tenido que comprar en el exterior
los reactivos correspondientes, el país hubiera gastado más de 196
millones de dólares.
Gracias al diseño y montaje de ese sistema que utiliza diez veces
menos reactivos que los convencionales existentes en el mundo, a
toda mujer cubana embarazada se le hacen las pruebas para detectar
malformaciones congénitas, hepatitis B y el VIH-SIDA.
También posibilitó establecer desde 1986 el diagnóstico precoz
del hipotiroidismo congénito a cada niño nacido a partir de esa
fecha. Hasta el presente 741 infantes que presentaban esa patología
fueron tratados a tiempo y salvados de crecer con retraso mental
severo.
Juan Luis Martín, coordinador del Polo de Ciencias Sociales y
Humanidades, explicó las contribuciones de los estudios en esta
esfera, al diseño de políticas y estrategias para solucionar los
problemas en temas tan vitales como el gradual proceso de
envejecimiento de la población, empleo, formación de capital humano
y enfrentamiento a las manifestaciones delictivas.
Funcionarios del Ministerio de Educación Superior y la Industria
Básica, informaron también sobre la fuerte presencia de los centros
universitarios en la obtención de resultados científicos relevantes,
y los progresivos aportes de la investigación al ahorro energético,
la petroquímica y el desarrollo de la minería.
El titular en funciones del CITMA, Fernando González Bermúdez,
dijo al cierre de la Mesa que los hombres y mujeres del sector están
firmemente comprometidos con la Patria, la Revolución y el
Socialismo.