— Venezuela celebra este 22 de marzo el Día Mundial del Agua con el 93
por ciento de su población con acceso al agua potable y saneamiento,
proporción que sigue siendo una meta difícil de alcanzar para muchos
países.
La cobertura venezolana también sobrepasa la meta propuesta por la
ONU de lograr en el año 2015 una fuente segura de agua potable para
todos.
Como parte de una política que prioriza la elevación de la calidad
de vida de la población, el gobierno del presidente Hugo Chávez
incluye en su programa contra la pobreza la iniciativa de llevar agua
potable para 2010 a todas las familias del país suramericano.
En 1999, primer año del mandato del presidente Hugo Chávez, la
cobertura del agua potable era de 80 por ciento, proporción ampliada
hasta el 93 por ciento en la actualidad.
Para el Jefe de Estado, el déficit es resultado de un modelo de
desarrollo capitalista "que destruye la vida" y debe ser sustituido
por otro, con conceptos de preservación de los recursos naturales.
En particular, el agua es vista por las autoridades venezolanas
como un recurso más importante que el petróleo, evaluación compartida
por expertos que incluso han augurado que las próximas guerras en el
mundo serán por el control del vital líquido.
El criterio es parte de una aproximación menos depredadora al medio
ambiente, que llevó a Venezuela de 99 a 120 plantas para tratar las
aguas servidas, con inversiones superiores a los 600 millones de
dólares.
El proyecto incluye la recuperación de 14 ríos, los lagos de
Maracaibo y Valencia, entre otros, en un país que ocupa en cuanto a
reservas de agua el lugar 12 en el planeta y cuarto en América Latina.
En la defensa del agua, las autoridades venezolanas han tomado
medidas complejas como la prohibición de la minería en el estado
Bolívar, para proteger las ricas cuencas hídricas de esa región.
La defensa del agua se integra así en la proyección de llevar a
cero la pobreza en Venezuela, a partir de una mejor distribución de
los ingresos petroleros, cuantiosos si se tiene en cuenta que es el
quinto país exportador de crudos del planeta.
La importancia de defender este recurso tiene una particular
percepción en Venezuela, un país de recursos hídricos que, según
hipótesis, debe su nombre a la similitud de sus poblados de palafitos
con Venecia, ciudad sobre las aguas por antonomasia.