— El lanzamiento en 2008 del satélite Simón Bolívar constituye el
elemento más llamativo de un programa científico con el cual Venezuela
busca hoy la independencia tecnológica, sustentada en una poderosa
economía petrolera.
El enfoque tiende, en opinión del presidente Hugo Chávez, a
convertir el país en una potencia y terminar con la dependencia que le
afecta, pese a contar con los ingresos correspondientes al quinto
exportador mundial de crudo.
La situación abarca incluso el sector petrolero, que depende de la
importación de elementos claves como los taladros de perforación y
tubos apropiados para las faenas de extracción y transportación.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología espera para noviembre de 2008
tener a pleno funcionamiento el Simón Bolívar, de tecnología china,
luego de dos meses de prueba tras su lanzamiento.
La iniciativa permitirá a Venezuela dar un salto en la calidad y
alcance de sus comunicaciones, pero también dará un respaldo
importante a sectores como la minería, agricultura, salud, defensa,
medio ambiente y educación.
En el sector de la medicina se trabaja ya en la creación de una
industria que garantice planes importantes de atención médica gratuita
como Barrio Adentro que atiende y entrega medicinas sin costo a más de
17 millones de los 27 millones de venezolanos.
La Productora de Derivados Sanguíneos (Quimbiotec) construye una
planta de insulina que entrará en funcionamiento a mediados del 2009 y
se proyecta otra de vacunas virales para garantizar la defensa de
enfermedades como la influenza.
El ministro de Ciencia y Tecnología, Héctor Navarro, indicó
recientemente que se trabaja asimismo en el desarrollo de vacunas
contra la gripe común y ante la eventualidad de un brote de la llamada
gripe aviaria.
El Instituto de Estudios Avanzados proyecta, en este contexto, el
desarrollo de una planta de surfactante pulmonar, insumo aplicado a
bebés prematuros con problemas de maduración de los pulmones y adultos
mayores con deficiencias respiratorias.
Una proyección que resalta el Ministerio de Ciencia y Tecnología es
que la producción de medicamentos tiene como enfoque no solo el
beneficio de Venezuela sino de los países de la Alternativa
Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América.
A esta agrupación, sustentada en la cooperación y complementación
más allá del comercio, pertenecen hasta ahora Venezuela, Bolivia,
Cuba, Dominica y Nicaragua, pero permanece abierta a otras naciones de
la región.