— Organizaciones de campesinos, indígenas y ecologistas de Panamá
cumplieron hoy una semana aquí en una vigilia, en espera de una
respuesta del gobierno sobre sus denuncias contra proyectos que
afectan sus comunidades y al medio ambiente.
Representantes de esas agrupaciones continúan acampados en la Plaza
de la Catedral, cercana a la sede de la Presidencia de la República,
como parte de sus acciones en defensa de la naturaleza.
Un dirigente de la Alianza 12 de Marzo, Feliciano Santos, aseguró a
periodistas que de ser necesario permanecerán en el lugar hasta tanto
reciban una respuesta de las autoridades.
Santos explicó que las playas y la Isla de Bocas del Toro, en la
provincia de igual nombre, están siendo privatizadas con la anuencia
del gobierno y su oficina de Catastro.
El turismo residencial en el archipiélago en Bocas del Toro no
respeta el ambiente y el derecho de los pobladores, agregó tras
afirmar que la Ley 2 de 2006 pone prácticamente en libre albedrío la
venta de las tierras, las costas y las playas.
Precisó que ello provocó la llegada de norteamericanos y europeos a
comprar las porciones de tierras ocupadas por comunidades enteras, que
sin ser consultadas y muchas sin haber vendido sus propiedades,
reciben acciones legales para desalojarlas.