Según PL, en un comunicado por el Día Mundial del Agua, la
representación de ese organismo en Panamá advierte que casi 20 000
niños mueren cada año en la región debido a enfermedades diarreicas
agudas prevenibles.
Agrega que esos decesos se pueden evitar mediante condiciones de
higiene adecuadas, infraestructura y agua segura.
Subraya que más del 40% de los menores de cinco años en América
Latina no tienen acceso apropiado al saneamiento. Ante esas carencias,
las familias se ven obligadas a usar medios como la defecación al aire
libre e instalaciones deficientes para tal fin, señala.
Al mismo tiempo alerta que más del 75% de las aguas residuales son
arrojadas al medio ambiente sin tratamiento alguno, contaminando las
mismas fuentes del líquido usadas para beber.
En Latinoamérica solo el 14% de las aguas residuales son tratadas y
el 40% de los desechos sólidos no son dispuestos convenientemente,
contaminando la tierra y los cuerpos de agua, advierte UNICEF.