Eliminados
otra vez de los play off, pero esta vez con uno de los mejores
desempeños de los últimos ocho años, los Indios del Guaso han estado
entre los grandes animadores de la XLVII Serie Nacional en la zona
oriental, con un equipo de mucho futuro, integrado en su mayoría por
jóvenes valores, cuyo punto neurálgico continua siendo la
inefectividad de su pitcheo.
A la hora de batear, la selección guantanamera está ubicada entre
las tres primeras de la justa desde sus inicios, con 308 de average
en el juego 85, un total de 87 cuadrangulares, más de 500 carreras
anotadas y por encima de las 450 impulsadas.
Entre sus líderes está el joven guardabosque izquierdo Kenen
Bailly, una verdadera revelación bate en mano, todo el tiempo por
sobre los 350 de promedio, además de 14 jonrones y 60 remolques,
secundado por el camarero Yoilan Cerce —entre los primeros en su
posición, con 337, 113 jits y 12 bambinazos—, y un consagrado como
Giorvis Duvergel, el mejor jardinero central de Cuba, con 341 de
promedio y una docena de batazos más allá de los límites.
Pudiera pensarse que solo con batear de esa forma bastaría. Pero
el béisbol es mucho más que eso. Es, y en buena medida, pitcheo y
defensa, unidas ambas áreas de forma indivisible, pues de nada le
vale a un lanzador tener ventaja si luego una pobre línea central o
unas esquinas desprotegidas lo echan todo a perder.
Es eso lo que le falta a Guantánamo, pitcheo. Una cifra es
reveladora: sus bateadores fabrican 5.92 carreras por cada salida al
diamante¼ y sus lanzadores permiten 5.98.
Y de las 508 carreras aceptadas por sus tiradores, 56 han sido
producto de 95 pifias. Dicho de otra forma, cada error ha sido
responsable de media anotación rival.
Solo tres hombres se han portado bien en el montículo. El más
sobresaliente ha sido Alexander Rodríguez, con un asombroso palmarés
de 10 triunfos y solo 2 reveses, así como excelente promedio de 3.26
que bien pudiera incluirlo en la preselección nacional. Un veterano,
Alexander Digurnay, es el único con menos de 3 limpias permitidas,
2.74, en 49 entradas de trabajo como cerrador en 25 ocasiones. Y una
promesa, Yandry Lestapier, acumula 7 éxitos.
Guantánamo no ha jugado para 500 de average en las últimos siete
temporadas y no creo que lo consiga en esta, con sus tres juegos
finales en el Guillermón ante la maquinaria santiaguera. Pero, bajo
la dirección de Agustín Lescaille, han realizado una labor
encomiable. Ojalá la supere el próximo año. Con mejor pitcheo y
superior defensa.
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