"Yo
también aprendí mucho con Elpidio Valdés", dijo en buen cubano Juan
Padrón, creador de uno de los personajes que definen como pocos, para
grandes y chicos, nuestra identidad, a pocos días de recibir el Premio
Nacional de Cine 2008.
"Cuando me dispuse a dibujar la historieta de Elpidio —confesó—,
tuve que investigarlo todo: desde cómo eran los grados del Ejército
Mambí hasta el uniforme de los rayadillos españoles. Sabía de memoria
los trazos de los Halcones Negros y de Superman, pero no dominaba cómo
representar con lujo de detalles una carga al machete. Por eso digo
que tanto como ser padre de Elpidio Valdés, fui su hijo."
El próximo lunes, a las 8:30 p.m., en la sala Chaplin tendrá lugar
la proclamación oficial del merecido premio, una distinción que honra
al artista, "más por la alegría con que la han acogido los amigos,
colegas y la gente que por lo que para mí representa".
Padrón nació en medio de la campiña matancera hace 61 años. Tanto a
él como a su hermano Ernesto, notable artista que ahora está
involucrado junto a Silvio Rodríguez en llevar a la pantalla en tres
dimensiones la historia martiana de Meñique, les fascinaban los
muñequitos y las imágenes en movimiento.
"Los primeros rasgos de Elpidio —recordó— eran los de un guerrero
japonés, un samurai. Pero en los setenta nació definitivamente como un
mambí de la guerra del 95. Si vamos a medir su alcance internacional,
más allá de festivales y semanas de cine donde acaba por conquistar al
público, el medio donde triunfa el personaje es en el cubano. Mis
Vampiros... , sin embargo, gozan de mucho éxito en el exterior y
hasta sé de lugares donde son objeto de culto."
"Pero a mí me satisface muchísimo que Elpidio siga siendo mambí
—expresó sin asomo de dudas. Nunca imaginé que su caso fuera como en
Francia en Asterix o en la Mónica brasileña de Mauricio de Sousa, que
han llegado a suplantar los personajes de Disney."
De los tiempos en que tributaba sus dibujos al semanario Mella, a
inicios de los sesenta, evoca su amistad con Silvio Rodríguez: "Cuando
Elpidio pasó al cine, se me ocurrió a nivel de socio pedirle un tema
musical. Y él respondió. Una década después le pedí una versión más
corta y todavía me la debe", acotó en medio de una amplia sonrisa.
Hace unos cuatro años Padrón se alejó del cine, pero no para
siempre. Muy pronto debe emprender nuevos proyectos: "Fue, como se
dice, un año sabático que se multiplicó porque me dio por escribir
relatos de aventuras y caí en cuenta en lo difícil que era. Tengo en
cartera un nuevo largometraje con Elpidio Valdés, pero antes realizaré
un corto, para calentar el brazo. Y también estoy preparando una
película de animación sobre la Crisis de Octubre junto a jóvenes
talentos de los nuevos Estudios del ICAIC. Ellos, por suerte, tienen
la energía de nuestro Elpidio, algo muy necesario para mí que cada día
estoy más fatigado que Resóplez", bromeó el cineasta.
¿Alguna cuenta pendiente? "Hubo un personaje que me gustaría
retomar, Celedonio, un niño que ayudaba a los rebeldes en la Sierra.
Quizás un día vuelva a dibujarlo; siento ganas".