Los ganadores acuñarán presencia en Beijing, excepto en más de 91
kg, división que solo premiará al monarca, que se definirá mañana,
cuando se decidirán también los terceros clasificados en 64 y 81,
con duelos entre sus medallistas de bronce.
Como pocas veces sucede, garantizar medalla de plata resultará
misión cumplida para la mayoría de los implicados, en jornada que
Cuba pretende convertir en continuidad del buen paso mostrado en
preliminares, donde sumó 17 victorias —cuatro antes del límite— en
18 salidas y balance de 236 golpes marcados y 66 recibidos.
Ajustarse al plan táctico diseñado para cada cual será clave,
consideró el entrenador jefe Pedro Roque, porque solo cuando
incumplieron esa máxima sus alumnos tuvieron complicaciones.
"El objetivo es asegurar cada victoria, sin dejarse provocar ni
caer en el terreno que más conviene al contrario", explicó el
técnico en mitin celebrado ayer en fecha de asueto.
¿Los rivales de este lunes?
En el cartel vespertino Irán Pérez (48) enfrentará al titular de
los II Juegos del ALBA, Eduard Bermúdez (VEN), y Yankiel León (54)
buscará desquitarse del mismo Claudio Marrero (DOM) que fue plata
continental y le derrotó 6-5 en la Copa Independencia.
Yordenis Ugás (60) saldrá a repetir su triunfo carioca a costa de
Everton Lopes (BRA), Carlos Banteur (69) cruzará golpes con Oscar
Molina (MEX), y Robert Alfonso (más de 91) con el subcampeón
panamericano de los 91, José Payares (VEN).
La velada nocturna pondrá a Andry Laffita frente al bronceado de
Río de Janeiro Braulio Ávila (MEX), así como dará a Idel Torriente
(57) la posibilidad de vengar el revés de Iván Oñate ante Robson
Concecao (BRA) en la Copa Independencia, y a Rosniel Iglesias (64)
la de mostrar su buen momento ante Javier Molina (USA).
Emilio Correa (75) saldrá a frenar el ímpetu del representante de
Islas Vírgenes Clarence Joseph, verdugo 16-12 aquí del conocido
Marco Antonio Peribán (MEX), y Osmay Acosta (91) cerrará como
contrario de Louis Sylvera (CAN).
Las hojas de servicios de unos y otros demuestran que la barrida
es alcanzable, y los antillanos están empeñados en conseguirla,
aunque habrá nivel de por medio y —como es lógico— pesará el
significado de cada desenlace, acrecentado en los 54 kg, sin
segundas partes en la eliminatoria de Guatemala, en abril.