El
embajador de Paquistán en Cuba, Najm us Saqib, señaló al terrorismo
como la principal amenaza contra su país, pero aclaró que la ayuda de
la comunidad internacional no podrá nunca ser pretexto para violar la
soberanía e integridad territorial.
"Paquistán tiene una política independiente y cualquier
colaboración es bienvenida, porque nuestra nación es la más afectada
al respecto", subrayó, para informar que más de 80 000 soldados
custodian la frontera con Afganistán, pero el patrullaje es difícil
por lo vasta y abrupta y la costumbre de la población de cruzarla para
visitas familiares.
Diplomático con 22 años de carrera, graduado en leyes, el primer
embajador de Paquistán en Cuba restó importancia a rumores de que
generales norteamericanos elucubraron planes para crear el Gran
Baloquistán, con territorios de Irán y Paquistán, ricos en petróleo y
gas.
Subrayó que el pueblo es el único dueño de la nación que millones
de musulmanes soñaron en 1940, un 23 de marzo —Día de Paquistán— y que
el 14 de agosto de 1947 lograron hacerla independiente, bajo el
liderazgo de su fundador, Quaid-e-Azad Mohammad Ali Jinnanh, quien
estableció los principios por los que se guían los paquistaníes:
unidad, fe y disciplina.
El representante de Islamabad dijo que el país se desarrolla, tiene
peso económico y político en la arena internacional, y llevó a cabo
procesos eleccionarios que han respetado la voluntad popular, como en
los pasados comicios legislativos, en los que triunfaron los dos
principales partidos opositores.
Como no lograron mayoría en la Asamblea Nacional, integraron una
coalición de Gobierno y elegirán un nuevo primer ministro, quien junto
con el presidente Pervez Musharraf, electo democráticamente por el
Senado hace dos años, conformarán el poder ejecutivo.
Najm us Saqib no esconde su optimismo ante el futuro de su país y
sus avances en casi todos los terrenos, incluso en los que aún tiene
problemas, como en la salud, en el que ha recibido el solidario y
desinteresado apoyo de Cuba, que le ha ofrecido 1 000 becas para
formar médicos.
"En estos momentos 338 jóvenes, tras un curso de aprendizaje de
español, estudian en la Facultad de Medicina de Jagüey Grande", acotó,
e hizo notar que dos años después del terremoto que asoló zonas
montañosas de su país, los paquistaníes recuerdan con cariño la
presencia de Cuba, con más de 2 500 médicos y técnicos de la salud, 32
hospitales de campaña y la atención a un millón 700 000 personas en
unos siete meses.
"Muchas naciones tienen mayores recursos y moderno instrumentaje
técnico, pero la ayuda cubana es superior, porque va acompañada de
cariño, y esto es muy importante", aseveró.
Saqib dijo que tiene la misión de desarrollar las relaciones entre
las dos naciones, e indicó que ello es viable en las esferas de la
economía, la salud y el comercio, así como la política, donde conjugan
importantes puntos de vista en Naciones Unidas, el Movimiento de
Países No Alineados y otros importantes foros internacionales.
Casado, con tres hijos, poeta y autor de tres libros, el primer
embajador de la República Islámica de Paquistán en nuestro país, es
asiduo lector de José Martí, sobre quien llamó la atención en unas
líneas de una carta que escribiera en marzo de 1895 a Federico
Henríquez y Carvajal: "Quienquiera que ame a Cuba, lo considero como
un hermano. Los únicos hermanos que tengo son aquellos que aman a
Cuba". Y puntualizó Najm us Saqib: "en mis tres meses aquí, en mi
interacción con el Gobierno y el pueblo de Cuba, puedo decir con
convicción que me considero un hermano de José Martí".