Una visión increíble recién congregó a la población de Baracoa en
el litoral para observar los juegos de una pareja de ballenas,
insólito espectáculo del que por primera vez se tiene noticia en la
Primera Villa de Cuba, en la provincia de Guantánamo.
A unos mil kilómetros al Este de La Habana, en la costa Atlántica
del extremo oriente de la Isla, aparecieron los cetáceos, cuyas
migraciones fueron observadas desde el siglo I Antes de Nuestra Era
por el historiador, filósofo, naturalista, escritor y militar romano
Plinio El Viejo.
Expertos suponen que las ahora avistadas conforman una pareja
enamorada que en aguas cálidas y resguardadas buscaba el sitio ideal
para el apareamiento y reproducción.
Aparecieron en esta inusual zona porque en ocasiones cambian de
región para el amor, aunque lo normal es su invariable regreso a las
áreas migratorias habituales.
Cada año las ballenas emprenden viajes de miles de kilómetros de
Norte a Sur en busca de parajes donde reproducirse, en momentos en
que escasea en esa zona del planeta la disponibilidad de alimentos (fitoplacton
y zooplacton) por disminución de la luz solar en el invierno polar.
Durante 12 meses se gestará el bebé ballena, que al nacer tendrá
una capa de grasa muy fina, incapaz de protegerlo del frío glacial,
otra razón de conveniencia para mantenerse en un ambiente que
favorece la supervivencia del ballenato.
Son varias las ballenas clasificadas y cada una tiene hábitos
migratorios particulares: la Bryde permanece en aguas tropicales y
subtropicales; la Groenlandia no se aleja de las aguas del Océano
Ártico, mientras la Gris y la Jorobada viajan hasta 20 mil
kilómetros.
La Minke es menos andarás que sus congéneres, y la Azul se mueve
distante del litoral, al contrario de la Franca, que gusta atravesar
aguas costeras.
Pero fue una pareja de Jorobadas las que, tras largo camino, se
acercaron al malecón de Baracoa para regalar el espectáculo de sus
saltos y coqueteos, corroborando el criterio de que pueden perder su
dirección y nadar muy cerca de la playa, inclusive entrando a
puertos y río arriba.
El principal predador del más colosal de los seres vivos del
Planeta es el hombre. Según la Comisión Ballenera Internacional, son
13 las especies de estos grandes cetáceos afectados por la
sobreexplotación.
De acuerdo con el registro Mundial de Especies Migratorias, se
estiman en unas cinco mil las especies "turistas", que incluyen
aves, peces, tortugas y estas joyas formidables de la naturaleza que
sacaron de la rutina a pobladores de Baracoa.