.—
Decenas de estudiantes brasileños protestaron hoy frente al capitalino
Palacio de Planalto contra la visita al país de la secretaria de
Estado norteamericana, Condoleezza Rice.
Los manifestantes entonaron consignas exigiendo la partida
inmediata de la representante del presidente George W. Bush, quemaron
una bandera y lanzaron sacos plásticos con tinta roja en dirección al
Palacio para simbolizar la sangre derramada por Washington en Iraq y
otros pueblos.
En la protesta, la presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes
(UNE), Lúzia Stumpf, condenó la política belicista estadounidense y el
enorme gasto militar de ese país que, sin embargo, no destina recursos
a fomentar la paz entre los pueblos.
Añadió que la Rice es persona considerada non grata en Brasil y que
la protesta durará hasta que se largue del país, pues su presencia
debe estar vinculada a alguna injerencia en los asuntos internos de
Latinoamérica y eso no lo pueden permitir los miembros de la UNE.
Por su parte, Rice ofreció una conferencia de prensa después de su
encuentro con las autoridades locales y elogió la actuación brasileña
en la reciente crisis política desencadenada por una incursión militar
del gobierno de Álvaro Uribe contra territorio ecuatoriano, donde
masacraron a un grupo de insurgentes colombianos.
Sin embargo, Rice fue evasiva al responder a preguntas de la prensa
sobre su parecer respecto al anhelo brasileño de formar parte del
selecto grupo de miembros permanentes del Consejo de Seguridad y
transitó por la tangente destacando la participación de un contingente
militar brasileño en Haití.
No hubiéramos podido haber hecho lo que hicimos en Haití sin el
liderazgo de Brasil y su compromiso como parte de las fuerzas de la
ONU, apuntó Rice.
Reveló además que vino a "colaborar" en un plan de seguridad
regional y opinó que "las fronteras no pueden ser usadas como
escondrijo para terroristas".
Añadió que Washington se enorgullece de su asociación con el
gobierno colombiano en el combate a lo que llamó narcoterrorismo, pero
se abstuvo de hacer críticas a Venezuela y Ecuador.