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— El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, amenazó hoy con
vetar un proyecto de ley que autoriza al gobierno a escuchar llamadas
telefónicas sin orden judicial, al considerarla insuficiente.
En su opinión, la propuesta de la Cámara de Representantes socavará
la seguridad del país y abrirá brechas de seguridad.
Bush intenta ampliar y convertir en permanente la iniciativa
conocida como "ley para proteger a Estados Unidos", que expiró el 16
de febrero último.
Ante esa situación, la comunidad de inteligencia tiene que regirse
por una normativa que data de 1972, mediante la cual para interceptar
las conversaciones telefónicas es necesario contar con la autorización
de un juez.
Además, debe existir una causa probable y una declaración jurada de
un funcionario.
La nueva propuesta de la Casa Blanca ya fue aprobada por el Senado,
e incluye otorgar inmunidad para las empresas de telecomunicaciones
que interceptan las llamadas telefónicas y correos electrónicos de los
norteamericanos por mandato oficial.
También concede a esas firmas protección retroactiva, lo cual
impide que avancen unas 40 demandas abiertas por ciudadanos y
organizaciones no gubernamentales.
Pero la propuesta del Ejecutivo no encuentra eco entre muchos
demócratas en la Cámara de Representantes, quienes acusan a la
administración republicana de usar el miedo a actos terroristas para
violar los derechos constitucionales.
Al respecto, el senador Sheldon Whitehouse acusó días atrás al
presidente de crear falsos temores en la ciudadana y generar una
confrontación artificial para impulsar su proyecto.
Esta semana se espera que sea votada la versión de esa instancia
legislativa, que no incluye la inmunidad a esas compañías.