La UNESCO suspendió el patrocinio tras la publicación, por parte de
RSF, de "material relativo a una serie de estados miembros¼
sobre el cual no recibió información alguna y, por lo tanto, no podía
respaldar", precisa en un comunicado difundido. Los textos,
acompañados por el emblema de la UNESCO, parecían indicar el apoyo de
esta a la información presentada.
Fuentes diplomáticas de la entidad declararon que la actuación de
RSF "vuelve a demostrar su interés sensacionalista, al querer erigirse
como tribunal inquisidor de naciones en vías de desarrollo", y por
tanto decidieron "dar por terminada de forma definitiva la relación
que mantiene con RSF y excluir cualquier tipo de colaboración en el
futuro", añadieron.
A pesar de la bien conocida vinculación de la seudo ONG francesa
RSF con la CIA y el Departamento de Estado norteamericano, el
secretario vitalicio de la organización, Robert Ménard, había logrado
penetrar círculos de la UNESCO y recuperar su red de comunicación a
favor de sus amos de Washington.
En realidad, casi nada se dice en la prensa francesa sobre las
amistades de Ménard fuera de Francia. Nada se publicó de su visita a
Miami el 19 de enero del 2004, donde se reunió, entre otras lacras,
con miembros de la dirección del Cuban Liberty Council, organización
que apoya abiertamente el terrorismo.
La complicidad de RSF con la inteligencia estadounidense se ha
denunciado en muchas ocasiones. El propio Ménard reconoció que recibe
dinero de fuentes norteamericanas vinculadas al Departamento de
Estado, financiamiento que junto al de grupos propietarios de medios
de comunicación y de fabricantes de armas, desmiente, una vez más, la
tan cacareada "independencia" de la organización.
Curiosamente, en la "lista negra" de RSF no aparece ningún país
occidental y el fuego se concentra en el llamado Tercer Mundo, recordó
la agencia de noticias.