El canadiense Víctor Ling, presidente y director científico del
Centro Terry Fox para la investigación del cáncer, se encuentra en
La Habana para presenciar el X Maratón de la Esperanza, que se
efectuará el próximo día 15.
Junto a Ling, quien dará una conferencia este jueves en el Taller
Cuba Canadá sobre cáncer en el capitalino Hotel Nacional, también
estará este sábado en la línea de meta su coterráneo Michael
Chambers, titular del Comité Olímpico del país norteño, entre otros.
Carlos Gattorno, director del comité organizador del evento,
afirmó a la AIN que la Isla se encuentra lista para desarrollar la
lid, en la que intervendrán unos 30 mil voluntarios.
Precisó que la justa, cuya arrancada se dará a través de la
Emisora Nacional Radio Reloj, se efectuará al unísono en todos los
municipios del país, asentamientos rurales y de montañas, por lo que
se prevé que se efectuarán más cinco mil carreras.
Aseguró que también se sumarán todos los polos turísticos de la
ínsula, donde prevalece la presencia de visitantes canadienses.
El directivo anunció que a las diez de la mañana se dará el
disparo de arrancada con salida y meta frente a la capitalina sala
polivalente Kid Chocolate.
Añadió que la mayor distancia a recorrer será de tres kilómetros
y la menor de un metro.
Destacó que el objetivo fundamental de la carrera es promover
mejores hábitos salud y lograr una mayor calidad de vida y educar a
la población en la lucha contra el cáncer, flagelo que azota a buena
parte de la humanidad.
El certamen tiene un carácter participativo, por lo cual no hay
premiaciones, y pueden intervenir todas las personas enfermas o no,
corriendo, caminando en silla de rueda, patines o en bicicleta.
Agregó que la cita contribuirá a difundir más en Cuba el espíritu
y la tenacidad del joven canadiense Terry Fox, quien comenzó esta
carrera en su país para recaudar fondos destinados a las
investigaciones contra el cáncer.
Fox sufrió la amputación de la pierna derecha, a los 18 años de
edad, y con una prótesis corrió 42 kilómetros diarios durante 143
jornadas consecutivas en 1980 y murió 10 meses después a causa de la
dolencia.
Los fondos recaudados por el Maratón Esperanza son destinados
para sufragar las pesquisas contra el cáncer de mama y el cérvico
uterino, pues son los dos que más afectan a las féminas en la mayor
de Las Antillas y en el mundo, puntualizó.