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— El gobernador de Nueva York, Eliot Laurence Spitzer, quien pretendía
convertirse algún día en presidente de Estados Unidos, enfrenta hoy un
aluvión de críticas y conminaciones al retiro debido a un escándalo
sexual.
Spitzer pasará a la historia ahora como el "Cliente 9", luego que
el Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo identificó en una
grabación que testimonia una cita con una prostituta de lujo en un
hotel en Washington el mes pasado.
El político demócrata de 49 años se autoproclamaba Mr. Clean (señor
limpio) y durante meses vendió una imagen pública de luchador contra
las violaciones éticas del mundo empresarial y el crimen organizado.
En una declaración a reporteros este lunes, el gobernador y ex
Fiscal General del estado se disculpó por su comportamiento, pero
advirtió que se trata de un asunto privado. Tampoco dio señales de que
renunciaría a su puesto.
Pido perdón a mi familia y al público a quien prometí hacer un buen
trabajo. No creo que la política sea cosa de individuos, es sobre
ideas, el bien público y hacer lo mejor por Nueva York, remarcó
lacónicamente Spitzer.
El diario The New York Times explicó que la mujer que tuvo
relaciones sexuales con el Gobernador trabajaba para la empresa de
meretrices Emperors Club VIP, que cobra cinco mil dólares por hora de
atención especial.
La otrora estrella creciente del Partido Demócrata aparece este
martes en los titulares de todos los grandes medios de prensa
estadounidenses como un funesto ejemplo de corrupción sin ningún
futuro político.
Agentes federales sumaron a la pesquisa sobre prostitución, una
investigación adjunta para rastrear transacciones financieras
sospechosas y los movimientos de dinero en efectivo relacionados con
el gobernador neoyorquino.