. — La presidenta argentina,
Cristina Fernández, afirmó hoy que el país está de luto por la
tragedia ocurrida la víspera cuando un tren arrolló a un autobús y
dejó 17 muertos y más de 60 heridos.
"Ayer fue un día triste para los argentinos. Ayer vimos que vidas
humanas se perdían, precisamente por un acto de irresponsabilidad",
declaró Fernández durante un acto celebrado en la provincia de Entre
Ríos.
La gobernante pidió a la población respeto por la vida y más aún
cuando el país es uno de los de mayor índice de mortalidad por estos
siniestros.
Tras la colisión, ocurrida en la ciudad bonaerense de Dolores, a
más de 200 kilómetros al sur de Buenos Aires, la Policía informó que
eran 18 las víctimas fatales.
Sin embargo, directivos del hospital de la zona, donde se atendió
la mayor parte de los lesionados, aclararon después que una mujer,
dada por muerta, permanece internada en un centro asistencial.
Para el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, fue "un día de duelo
provincial y nacional", y el episodio se debió a "una imprudencia
inconcebible", pues los conductores del ómnibus cruzaron el paso
ferroviario a nivel, pese a que la barrera estaba baja.
Se informó que los dos choferes del autobús permanecían detenidos
en la comisaría de Dolores, dentro del marco de la causa calificada de
homicidio culposo y lesiones culposas, en la cual interviene la
justicia local.