. — Abdulá Badawi juró hoy su
segundo mandato como jefe de gobierno de Malasia, dispuesto a vencer
el programa socioeconómico puesto en marcha por su coalición, el
Berisan Nasional (BN).
Luego de la ceremonia oficial de juramentación ante el rey Tuanku
Mizan Zainal Abidin, Badawi declaró que aún queda mucho por hacer y
seguirá adelante con el plan empezado en 2003.
El líder del gobernante BN —Frente Nacional— había alegado ese
motivo para disolver el Parlamento y celebrar elecciones 15 meses
antes de vencerse la legislatura.
Su alianza confiaba en obtener la mayoría de dos tercios disfrutada
durante cinco décadas, 1957-2008, pero encaró el primer revés en la
consulta general del sábado anterior, al imponerse con 140 escaños
parlamentarios, 59 menos que los 199 obtenidos en las 11 votaciones
anteriores.
Los principales partidos opositores, Acción Democrática,
Justicialista y Pan Islámico avanzaron para hacerse de 82 bancas
contra 19 bajo su control hasta el reciente veredicto de las urnas.
Abdulá Badawi, de 68 años de edad, asumió este nuevo mandato
desafiando reclamos de la oposición para que abandonara el cargo,
luego de perder los estados de Penang, Kedah, Selangor, Perak y
Kelantan.
Le espera ahora la tarea de formar gobierno con las 14 agrupaciones
aliadas en el BN en condiciones de cierta desventaja porque algunas de
ellas como el Partido Étnico Chino y el Indio salieron aniquilados de
la contienda electoral.
A juicio de analistas los flancos críticos del BN estuvieron en el
creciente encarecimiento de la vida, y un erróneo manejo de la
cuestión multirracial, factores que le valieron un voto de castigo de
las minorías china e india, e incluso los malasios afectados por la
pobreza.
Malasia cerró 2007 con un crecimiento económico de 6,3 por ciento,
superior al plan oficial en 2007, la reducción del índice de pobres al
0,3 por ciento, y sensibles mejoras en la educación, según datos
oficiales.