— Al menos 12 personas murieron y 33 resultaron heridas en varios
ataques y atentados perpetrados hoy en Iraq.
Una persona murió y otras dos sufrieron lesiones en la zona este de
esta capital al estallar un artefacto explosivo al paso de una
patrulla militar estadounidense por la avenida Palestina, según
fuentes policiales.
Hasta el momento el mando estadounidense no informó víctimas entre
sus fuerzas y mostró un hermetismo con la prensa sobre los detalles
del hecho, mientras, impuso un aislamiento total en la zona donde
ocurrió el incidente.
Al menos cuatro personas murieron en un atentado en el sur de
Baquba, capital de la convulsa provincia de Diyala, informó la
policía.
El incidente ocurrió cuando una mujer penetró a la vivienda de un
jefe del Consejo de Salvación en esa localidad Zaer al Karji y detonó
la carga explosiva adosada a su cuerpo, matando a dos de sus hijos y
uno de sus guardaespaldas, según la fuente.
También en Diyala, otro comando suicida estalló la carga dinamitera
que portaba, en un mercado del barrio de Al-Moallimin y mató a cuatro
personas e hirió a 24.
Reportes policiales explicaron que el atacante pretendía ingresar a
la comisaría local para detonar el explosivo, pero al ser descubierto
se refugió en el mercado y accionó el mecanismo del artefacto.
En tanto, al noreste de esta capital, una persona pereció y otras
nueve resultaron heridas por la explosión de un coche bomba en la zona
de Shab, según reportes preliminares del Ministerio del Interior.
La fuente no descartó la posibilidad de que el número de víctimas
fatales aumente en las próximas horas.
En otro incidente, dos personas resultaron heridas cuando una mina
fue detonada junto a un cruce del vecindario de Adan, en el norte de
Bagdad.
Mientras, el líder de la resistencia Moqtada al-Sadr declaró que el
congelamiento de las operaciones militares del Ejército del Mahdi es
para reorganizar y reestructurar esa milicia comandada por él, y no
para transformarla en otra institución.
En un comunicado difundido por la prensa iraquí en la ciudad santa
de Najaf, al sur de esta metrópoli, Sadr condenó, además, la campaña
de arrestos y allanamientos a los que están sometidos sus seguidores.