Ángel Correoso Céspedes, director de la empresa constructora de
obras de ingeniería número 24, declaró que hasta la fecha hombres y
equipos especializados de las provincias de Ciego de Ávila, Granma y
Santiago de Cuba trasladaron hacia ese sitio más de 31 000 metros
cúbicos de relleno.
Gracias a ese esfuerzo y a las coordinaciones técnicas entre los
Ministerios de la Construcción y el Transporte —aseguró— se
restableció parte de las condiciones topográficas del terreno y la
vía ferroviaria quedó abierta al tránsito de pasajeros, alimentos y
combustibles en todo el territorio nacional.
Pese a que la voluntad hidráulica y el sistema de presas
contribuyeron a evitar mayores daños, la inundación arrastró miles
de metros cúbicos de tierra en los alrededores de la línea matriz de
los ferrocarriles.
Este fue el caso del puente 827, cuyo cabezal se afectó por el
desbordamiento de la presa Chalons, en las inmediaciones de la
ciudad de Santiago de Cuba.
La actual reparación —que incluye el traslado hacia el área de
otros 30 000 metros cúbicos de tierra— se realiza sobre la base de
lo establecido en los planes de mitigación ante posibles
inundaciones, el monitoreo de la fuente fluvial aledaña y el sistema
de alerta hidrológico, que dota a la provincia de mejores
condiciones para evaluar las alteraciones, reducir los riesgos y
enfrentar los peligros de desbordamiento.
Ahora acondicionan la zona circundante al área de vertimiento de
la presa y extraen material de una cantera aledaña al cabezal del
puente y la vía, que deben quedar totalmente restablecidos entre
finales de abril y principio de mayo próximos.