Gente de barrio

MICHEL HERNÁNDEZ
michelher@granma.cip.cu

La voz de la cultura popular se escucha durante estos días en el complejo hotelero Neptuno-Tritón. La exposición Todo Almendares ha quedado alojada en sus salones, luego de haber vencido su primera prueba de fuego en el Centro cultural Fresa y Chocolate hace pocos meses. Varias de las personas que asistieron a la inauguración encontraron sobre las paredes el reflejo de la existencia que llevan en la vida real.

Este apreciable ejemplo de lo que se puede lograr en el terreno de la acción comunitaria en su sentido más vasto, alista a un grupo de 46 artistas de los barrios de La Ceiba, La Güinera y Pogolotti, bajo el común denominador de enhebrar —mediante manifestaciones de pintura, escultura, instalaciones y cerámica—, los misterios, las vivencias y los conflictos de sus habitantes, que se abren como un libro ante la vista del espectador.

Auspiciada por los Talleres de Transformación Integral del Barrio, el Gran Parque Metropolitano de La Habana, y la ONG italiana Comité Internacional por el Desarrollo de los Pueblos, la muestra arroja al público al vibrante mundo de esas zonas habaneras, atravesadas por el océano de colores y ritmos que danzan bajo la piel de la identidad cubana.

Más allá de la valoración de los aspectos conceptuales y de las posibilidades técnicas manejadas por estos artistas —análisis que podría quedar en la agenda de los críticos de arte—, el principal mérito de esta muestra es que extiende las armas de la creación a todos los que necesiten sacar a la superficie las sensaciones que golpean muy adentro y transformar el entorno con el profundo sentido liberador que emana de las raíces populares.

De ahí que a pesar de la pluralidad de estilos y de contrastes en la formación de sus autores, la textura conjunta consigue una concepción de la unidad basada en el respeto a la diferencia y a la conciencia individual y barrial de cada artista, y a su manera de interrogar la realidad circundante, siendo ellos mismos personajes de sus obras, lo que permite percibirlas como una extensa biografía construida colectivamente.

El periodista y escritor René Tamayo está tocado por la razón cuando hace visible desde el catálogo la infinidad de valores culturales y sociológicos que se vierten sobre esta muestra: "Todo Almendares consuma lo que consideramos un ciclo germinal que eclosiona desde lo más profundo de la cultura popular y en otros, desde ese ángel desbordado que revolotea en nuestras escuelas de arte. Heterogéneas en estilos y conceptos, las obras que conforman la muestra coinciden al apresar la geografía humana, la cosmogonía y la lírica de tres célebres comunidades habaneras, o al sentirse la influencia de estas en la pertenencia e identidad de sus artistas".

Un motivo más para aplaudir con el calor del orgullo este proyecto comunitario, que ya riega el bosque de la memoria de la cultura popular cubana.

 

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