. — El Consejo de Seguridad aprobó
hoy por mayoría la imposición de una tercera ronda de sanciones contra
Irán en represalia por la renuencia de ese Estado persa a renunciar a
la producción de uranio enriquecido.
La resolución contra Irán, patrocinada por Alemania, Francia y Gran
Bretaña con el apoyo de Estados Unidos, fue aprobada con la abstención
de Indonesia.
Los otros 14 miembros del alto organismo de la ONU votaron a favor,
aunque con las reservas de Sudáfrica, Vietnam y Libia, que defendieron
el derecho de Irán a proseguir en su programa nuclear con fines
pacíficos.
La resolución contra Irán prevé la imposición de nuevas sanciones
como restricción de visas a funcionarios de ese país con
responsabilidad en el programa nuclear y congelamiento de activos
financieros en bancos extranjeros.
Las potencias occidentales alegan que Irán no ha actuado con la
transparencia suficiente para sostener que su producción de uranio
enriquecido no tiene propósitos militares.
Teherán defiende su derecho, como nación firmante del Tratado de No
Proliferación, al enriquecimiento de uranio con el fin de producir
combustible para sus plantas atómicas y al empleo de esa energía con
fines pacíficos.
Las autoridades iraníes han advertido que la aprobación de nuevas
sanciones por parte del Consejo de Seguridad pondría en peligro las
relaciones de la Republica Islámica con el Organismo Internacional
para la Energía Atómica (OIEA).