.—
Cerca de una veintena de muertos y heridos causaron hoy las
detonaciones de dos coches bombas en el centro y el sureste de esta
capital, informaron a la prensa oficiales de las fuerzas de seguridad.
El mayor general Qassem Atta confirmó que un conductor lanzó su
carro cargado con explosivos contra un punto de control de la policía
y de miembros de un Consejo del Despertar en el área de Al Maydan, en
un barrio del centro bagdadí.
Se conoce como Consejo del Despertar o Sahwa a grupos paramilitares
de base tribal instrumentados y pagados por las tropas estadounidenses
para enfrentarlos a la resistencia, como parte del plan de Washington
de "iraquización" de la guerra.
Esas formaciones son notorias en las provincias de Diyala (este),
Al Anbar (oeste), Ninive y Salahadin (norte).
Qassem Atta —vocero del comando de Operaciones en Bagdad— aseguró
que el ataque causó 14 muertos y heridos, según un conteo inicial.
La Voz de Iraq difundió que otro ataque suicida con explosivos fue
lanzado contra un puesto de control en Al Gadir, vecindario de Bagdad
Al Jadida, en el sureste capitalino.
Esa acción dejó dos muertos y tres lesionados, según el medio.
La violencia en Iraq persiste, pese a la aplicación de tácticas
estadounidense a fin de someter militarmente a todo el país, para lo
cual desatan ofensivas indiscriminadas con el uso de potentes medios
de combate que afectan a la población civil, el segmento más frágil de
esta guerra.
Sin embargo, hace apenas unas horas el propio ejército de Estados
Unidos confesó que desconoce cuándo podrá acabar con la inestabilidad
en la ciudad iraquí de Mosul, capital de la norteña provincia de
Nínive.
El mando militar extranjero vincula las operaciones allí con una
extensa ofensiva contra lo que califica de terroristas en el ámbito de
una campaña contra supuestos bastiones antigubernamentales en el
centro y norte de Irak.
Varias decenas de miles de soldados norteamericanos y nacionales
desarrollan esas acciones anunciadas hace dos meses por el primer
ministro, Nuri al Maliki.