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El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, subrayó hoy que la
encrucijada en que se encuentra la isla plantea salvar la Revolución
y preservar la condición de pueblo libre, o retornar como virtual
colonia del poderoso vecino.
A los que apoyan nuestra lucha, que son muchos, son la mayoría,
gracias. Nuestra batalla es también por la independencia y el
respeto a los pueblos que ustedes representan, recalcó en una
intervención en Ginebra.
Al hablar en el inicio de la Séptima Sesión de la Comisión de
Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas, en su segmento de alto
nivel, Pérez Roque resaltó el civismo y nivel de cultura política
del pueblo cubano durante el proceso electoral recién concluido.
Ha sido un genuino referendo en el cual el pueblo ha apoyado
masivamente a la Revolución y al socialismo en nuestro país, acotó.
El titular cubano de Relaciones Exteriores dijo en el Palais des
Nations de esta ciudad, que tras su histórica decisión, Fidel Castro
aún observa el panorama.
Fidel se divierte todavía con la reacción mezquina y mediocre de
los que creían que su autoridad emana de sus cargos, de los que
creían que apartar a Fidel de sus cargos o asesinarle, era la
solución mágica para derrotar a la Revolución, anotó.
El diplomático remarcó que Fidel es su pueblo, sus ideas son las
de su pueblo, que Raúl Castro, con toda la autoridad que le otorga
su propia historia, es también Fidel en la lealtad con la Patria,
con la Revolución y con el socialismo.
Y así está el Imperio impotente, sin saber qué hacer ni qué
decir. Consciente de que no puede impedir a los cubanos tomar sus
propias decisiones y seguir el camino libremente escogido. Es el
resultado de haber hecho en nuestra Patria una profunda Revolución
social, precisó.
Pérez Roque dijo finalmente que en el año del 60 aniversario de
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Cuba renueva su
compromiso en la lucha por un mundo de justicia, libertad e igualdad
para todos.