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Asif Ali Zardari, líder del Partido Popular de Paquistán (PPP),
ganador de la mayoría parlamentaria en las recientes elecciones,
convocó a las antiguas agrupaciones en la oposición para terminar de
formar mañana el nuevo gobierno.
La información la revela hoy el diario The Post y añade que fueron
citados Nawaz Sharif, jefe de la Liga Musulmana de Paquistán (PML-N),
y otros dirigentes de este partido hoy segunda fuerza política del
país.
También están convocados el líder del Partido Nacional Awami (PNA),
Asfand Yar Wali, y representantes de organizaciones independientes.
Zardari ha reiterado que su intención es formar un gobierno de
coalición de centro y de reconciliación nacional.
Pero la nota no precisa si fueron invitados representantes de los
partidos que integraron la antigua alianza gobernante, que lideró la
Liga Musulmana de Paquistán Q (PML-Q) y el Movimiento Muttahida Qaumi
(MQM).
La convocatoria trasciende en medio de informaciones sobre
maniobras tras bambalinas de la embajadora de Estados Unidos Anne W.
Patterson para buscar un acomodo entre las fuerzas políticas.
En particular, Patterson y un grupo de congresistas y senadores
norteamericanos tratan de aplacar la intención del PML-N de enjuiciar
al presidente Pervez Musharraf, cercano aliado de Washington.
Se conoció que la jefa de la misión estadounidense primero se
reunió con Zardari y ayer sostuvo un encuentro con Sharif y otros
líderes de su organización.
Zardari ha dicho que él puede coexistir con Musharraf, pero Sharif,
quien fue derrocado en 1999 cuando era primer ministro por el entonces
jefe de las fuerzas armadas paquistaníes, desea su total
defenestración.
En declaraciones a la prensa, Zardari indicó que "la realidad es
que no tenemos una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del
Parlamento requerida para un enjuiciamiento (de Musharraf) exitoso".
Sharif, en cambio, insistió en que la Corte Suprema, la cual fue
suspendida por el presidente el pasado noviembre tras ganar unas
controversiales elecciones, debe determinar la legalidad de su
mandato.
Musharraf, en el poder hasta 2011, insiste, por su parte, en que no
renunciará.