Sin sus respectivos capitanes Jaine Colomé y Yenier Bermúdez —se
perderán los dos partidos de la final por suspensión—, ambas
escuadras afrontarán el desafío de ida en el estadio Luis Pérez
Lozano de la Perla del Sur, a partir de las 3:00 p.m. de este
miércoles.
Por contra, los dos onces recuperan para el crucial encuentro a
sus figuras de la selección olímpica, que cerró su periplo por
Guyana con empate a cero, después de perder el primer cortejo 2-1.
De cara al partido, este diario conversó con el técnico del once
capitalino, Roberto Hernández, quien retorna al Nacional por la
puerta grande —discutiendo la final—, tras su incursión en 1974 al
frente de Azucareros, conjunto con el que ganó en calidad de
invicto.
Precisamente, sobre el desarrollo del certamen, Hernández
—técnico de la selección nacional, subtitular en los Panamericanos
de 1979—, valoró que "ha sido bueno por permitirles a los jugadores
disputar hasta 30 partidos, algo muy positivo en comparación con
años anteriores".
"Hemos luchado mucho para llegar a la final y hubiera sido
injusto no haberlo conseguido", destacó sobre la épica victoria en
penales protagonizada por su equipo ante Pinar del Río en
semifinales.
Sobre su próximo rival, Cienfuegos, afirmó que tiene "el mérito
de derrotar a Villa Clara, el mejor equipo a lo largo del torneo. Es
un elenco que intenta hacer buen fútbol, con jugadores que apuestan
por su vocación ofensiva, y eso garantizará el espectáculo".
Simultáneamente, con este encuentro, se disputará el duelo por el
tercer lugar entre el Villa Clara y Pinar del Río, en Zulueta.