Con cinco toques de la réplica de la campana de La Demajagua, en
el Bosque Martiano del Ariguanabo se exige diariamente la libertad
de
los Cinco cubanos presos políticos en cárceles de EE.UU.
Rafael Rodríguez Ortiz, fundador y director de la institución,
radicada en San Antonio los Baños, localidad de la provincia de La
Habana, dijo que esa práctica fue introducida en las actividades del
Bosque para rendir homenaje a Los Cinco antiterroristas y demandar
su excarcelación.
Apuntó que ese centro insignia de la Sociedad Cultural José Martí
es visitado cada año por unas diez mil personas nacionales y
extranjeras, por lo cual esos toques contribuyen a divulgar el caso
y la lucha por la liberación de Los Cinco.
Agregó que en el bosque habanero han estado familiares de esos
héroes cubanos y grupos solidarios con su causa procedentes de
diversos países, así como también estudiantes y trabajadores que
patentizan su apoyo a
René González,
Gerardo Hernández,
Antonio Guerrero,
Fernando González y
Ramón Labañino.
Los Cinco habían infiltrado grupos terroristas asentados en el
sur de la Florida que durante casi cinco décadas han ejecutado
acciones terroristas contra el pueblo cubano las cuales han dejado
un saldo de miles de muertos, heridos y mutilados, y perdidas
millonarias a la economía de la Isla.
La misión de Los Cinco era alertar a Cuba de los planes
criminales de esas agrupaciones.
El Bosque Martiano del Ariguanabo representa hoy en sus áreas
pasajes de la historia de Cuba y fue declarado de Excelencia
Nacional en la Agricultura urbana y distinguido con un Premio
Especial por su protección al medio ambiente.