La protección de sitios donde nidifican flamencos y desovan peces
figuran entre las acciones que se desarrollan en el área protegida
Buenavista, una de las seis reservas de biosfera declaradas por
Naciones Unidas en Cuba.
Marta Cristina González, especialista del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Villa Clara, dijo a la AIN que
ese espacio sobrepasa las 313 mil hectáreas en esta provincia, Sancti
Spíritus y Ciego de Ávila.
En el área se realizan investigaciones que amplían los
conocimientos sobre la vida en un amplio sector marino del
archipiélago cubano, importante para la pesca y el turismo, y
contribuyen al propósito de conjugar la conservación de la naturaleza
y el desarrollo sostenible.
Esta zona ocupa la cayería nordeste, parte del municipio de
Caibarién y la Sierra de Bamburanao en el territorio villaclareño.
Los principales valores de la biodiversidad se hallan en lugares
que reciben la categoría de refugio de fauna como Las Loras, donde
abundan la corúa de mar y la iguana.
Sobresalen las riquezas naturales al este de cayo Santa María con
un alto endemismo como sucede con el chipojo azul, lagartija y
culebrita negra, además que nidifica allí el guanaro, paloma terrestre
en peligro de extinción.
Importante resulta la labor de manejo en el Parque Nacional Los
Caimanes, único exclusivamente marino en Cuba donde cohabitan 250
especies entre algas, esponjas, celenterados, moluscos y equinodermos.
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura inició en 1970 la declaración de reservas de biosferas en
áreas geográficas de los diferentes hábitat del planeta por su interés
científico y objetivo para la conservación de la biodiversidad.