La cirugía por mínimo acceso a unos tres mil pacientes en Ciego de
Ávila durante los últimos 26 meses, avala el incremento de esa técnica
en
el sistema de salud cubano.
El método, conocido también como ambulatorio, reduce, la estadía
hospitalaria, los riesgos postoperatorios y evita el traslado a otros
lugares de las personas necesitadas de tal asistencia.
Los hospitales clínico-quirúrgicos Antonio Luaces Iraola y Roberto
Rodríguez, de la capital provincial y Morón, respectivamente, utilizan
el novedoso quehacer quirúrgico en 10 especialidades médicas.
La mayoría de los operados con la igualmente nombrada mínima
invasiva, corresponden a cirugía general, pediátrica, reconstructiva,
ginecológica, ortopedia, traumatología y urología.
La práctica de ese proceder en todo el país es un reflejo del auge
científico-técnico del sector en la Isla, a pesar del bloqueo
económico, financiero y comercial de EE.UU., causante de pérdidas por
más de 90 mil millones de dólares.
Especialistas en el giro consideran que ello es posible además por
la superación de los cirujanos y el esfuerzo del Estado en la
adquisición de modernos equipos e instrumentos hospitalarios.
Entre los nuevos aparatos utilizados para esos fines en Urulogía
figuran los de imágenes y dispositivos ópticos, fuente de luz, set de
electrocirugía y otro denominado litotritor neumático computarizado
para destruir cálculos.