Manifestantes irrumpieron hoy en el
edificio capitalino de la embajada estadounidense e iniciaron un
incendio, en protesta por el apoyo de Washington a la declaración
unilateral de independencia de la provincia de Kosovo.
La acción coincide con una marcha pacífica, convocada por el
gobierno y varios partidos representados en el parlamento en esta
capital para mostrar la oposición a lo que se consideran como un acto
ilegal de Pristina.
El anuncio del gabinete albanokosovar de la soberanía de la
provincia serbia, bajo administración de la ONU desde 1999, fue
respaldado esta jornada por Dinamarca, en un asunto que divide a los
27 miembros de la Unión Europea.
Además de Rusia y Serbia, también Rumania, España, Bulgaria,
Chipre, Grecia y en parte Eslovaquia, se oponen al reconocimiento de
la soberanía kosovar, lo cual viola el derecho internacional.
Por su lado, el papa Benedicto XVI demandó prudencia y moderación
para gestionar la crisis desatada por la referida declaración
unilateral.